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La maquinaria oleícola para almazaras

MAQUINARIA OLEÍCOLA EN LAS FASES DE INDUSTRIALIZACIÓN DE LA CADENA DE VALOR DEL ACEITE DE OLIVA

Desde Agroisa os proponemos conocer un poco más sobre la industria productiva que forma parte de la cadena de valor del aceite de oliva, exponiendo muy brevemente las fases por las que pasa la aceituna desde que se cosecha hasta su puesta a la venta en el lineal de los supermercados. La presencia de la maquinaria oleícola en cada una de las etapas que veremos más adelante, juega un papel esencial en la competitividad de nuestros aceites de oliva.

Para empezar es necesario saber que en Europa se concentra el 76 % de la producción que se consume en todo el mundo, siendo España la que lidera este ranking con cifras que superan cada año casi sin problemas el millón cien mil toneladas de Aceite de Oliva. Estas cifras son extensibles obviamente a los valores de consumo por habitante, superficie plantada, impacto económico en el país, exportaciones, etc… No debemos olvidar que la olivicultura supone ocupar el segundo sector agrario en importancia tras el sector de las hortalizas.

Un dato importante para poder explicar la gran variabilidad de precios es que la mayor parte del Aceite de Oliva que se comercializa en España proviene de los lineales de los hipermercados y grandes superficies; la cuestionada utilización del Aceite de Oliva como producto gancho ha provocado en los últimos años caídas tan importantes en los precios en origen que han puesto en peligro en reiteradas ocasiones, la rentabilidad del sector.

Se pueden distinguir tres fases bien diferenciadas que van a marcar el desarrollo de los precios del Aceite de Oliva:

  1. Sistema productivo: Agricultores.
  2. La Industrialización: El conjunto de almazaras, los operadores que manejan el mercado, las refinerías y las envasadoras.
  3. La Distribución: Las plataformas de distribución, las centrales de compra, los hipermercados y supermercados, y las “tiendas de barrio”.
  1. PRODUCTORES

Los oleicultores (individuales, integrados en sociedades cooperativas o agrarias de transformación), son los que realizan el cultivo, la recolección y el transporte a la fábrica. Son los que soportan la mayor parte de los costes de producción del Aceite de oliva por encima en la mayor parte de los casos del 60 % del coste total, por lo que parece que sin un sistema de ayudas públicas a la producción, el agricultor siempre estaría produciendo a pérdidas.

Las tareas que justifican los costes de producción en esta fase primaria del proceso son manejo del suelo, poda y desvareto, fertilización, tratamientos fitosanitarios, riego, recolección y pago de los impuestos propios de la actividad.

Aún hoy en España existe un porcentaje muy elevado de fincas que mantienen marcos tradicionales de plantación y/o localizaciones geográficas que hacen impensable una mediana mecanización que ayude a aminorar los costes, por lo que el uso de maquinaria oleícola para la cosecha se hace ciertamente complicado.

  1. INDUSTRIALIZACIÓN

Comprende la fase en la que se recibe la fruta cosechada por medios mecánicos o manuales y es preparada y procesada para la obtención del aceite de oliva en sus distintas calidades: desde el lampante que será refinado en industrias especializadas con la utilización de determinada maquinaria oleícola, hasta el AOVE que se extrae directamente de las aceitunas por medios mecánicos.

Aquí ya los costes aparecen con una reducción muy significativa con relación a los que soporta el agricultor. Las fábricas de aceite o almazaras han sufrido en los últimos 30 años una transformación radical orientada a la productividad, a la consecución de altos estándares de calidad en el producto o a la eficiencia en la extracción, como por ejemplo.

La fase de industrialización de la producción se focaliza, básicamente en las tareas de extracción propiamente dichas y llevadas a cabo en las almazaras, en las refinerías, en dónde se procesa todo el aceite de oliva que se alejan de los parámetros de los vírgenes extra, o en las envasadoras que es en dónde se valoriza el producto para su puesta en el mercado directamente. Es necesario decir en este punto que España no es el país que más envasa del mundo porque el mérito se lo lleva de calle Italia.

Los costes que podrían imputarse en esta etapa son los relacionados con los gastos de explotación, las amortizaciones de los equipos, los gastos financieros y los impuestos derivados de la actividad.

  1. DISTRIBUCIÓN

La distribución es sin duda el eslabón de la cadena que menos costos soporta de todas las mencionadas, quizá sea la que peor cuenta de resultados presente a cuentas de la venta y distribución del Aceite de Oliva, pero sin embargo es la que más incidencia puede llegar a tener en el resultado económico general del sector y el que, en momentos puntuales, podría llegar a marcar el paso de las operaciones de compra venta a nivel mundial. No en vano, más del 80 % de los aceites que se consumen en los hogares españoles se adquieren en hipermercados y supermercados.

Quizá ahora sea mucho más fácil entender cómo una promoción a pérdidas en una gran superficie, puede hacer tanto daño a un sector en el que, como casi siempre, el más perjudicado es el agricultor.

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